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Puertas al Miedo II. Cerró una nueva edición con la presencia del escritor Leonardo Oyola y actividades con distintos enfoques artísticos.

La última jornada de esta edición fue un homenaje a Frankenstein y a lo monstruoso desde la música y la literatura.

Vicente López. La organización Leamos un Libro (LUL) cerró la segunda edición de Puertas al Miedo, un encuentro multidisciplinario para acercar al público al género del terror y afines.

Esta última jornada de reflexión sobre lo monstruoso tuvo lugar en El Living de Olivos, una casa, librería y espacio cultural a la vez. En esta ocasión rincones de la casa remitían a la época victoriana y la literatura de terror.
Arrancó la jornada con el homenaje a los 200 años de la publicación de Frankestein, la novela de Mary Shelley, a través de un recorrido por las distintas versiones fílmicas de la criatura a cargo de Guadalupe Lareo, estudiante de la FADU.

Talleristas estuvieron a cargo de pensar lo monstruoso a través de diferentes propuestas. Uno de los talleres trabajó de manera fragmentaria varios textos del autor invitado, Leonardo Oyola. “Quería que los participantes vieran el modo, desde lo textual, en que él se maneja con desmembramientos de cuerpos, cómo una parte de un cuerpo puede ser utilizada para algo diferente”, explica Silvina Rodríguez, dueña del espacio y a cargo de la propuesta.

En otro de los espacios, con una ambientación acorde, se desarrolló una propuesta musical y narrativa donde el disparador creativo fue el poema Erlkönig de Goethe y su adaptación lírica por Franz Schubert. “Se apuntó a desprender herramientas de escritura para el género y combinar en esto la música; dar cuenta de cómo un texto no verbal en la música puede transmitir una idea, y ver cómo los diferentes climas pueden convivir dentro de una misma obra que aun así tiene un texto determinado”, “explicó Pablo Schaab, músico y uno de los coordinadores del taller.

El cierre contó con la presencia de uno de los escritores más prolíferos de la literatura actual, Leonardo Oyola. El multi premiado escritor habló sobre lo monstruoso, la violencia, la música como una forma de contar una buena historia, la construcción del verosímil en sus obras, los personajes y los narradores de sus textos, hasta el recuerdo de su maestro Alberto Laiseca, entre otros temas. La charla terminó haciendo hincapié en una de sus frases frecuentes: “leer y escribir nos hace mejores personas”.

A la jornada no le faltó ningún ingrediente. Se sostuvo una muestra de artistas que ilustraron sobre lo monstruoso, hubo música en vivo acorde al eje a cargo de Pablo Schaab, Daniela Rosito, Chiara Lauría y Silvina Rodríguez. Distintas manifestaciones artísticas funcionaron como puertas para desentrañar lo monstruoso. El próximo año se apostará a reflexionar desde distintas perspectivas las representaciones de la muerte, un tema que en este encuentro no podrá ser tabú.