Equipo

Daniela Rosito
Directora General

DSC_9845De mi infancia siempre recuerdo dos historias pero, hasta hace un tiempo, no sabía bien por qué. La primera es “Tengo un monstruo en el bolsillo” y la segunda “Sapo verde”, ambos relatos de Graciela Montes. Un día me animé a narrar y elegí apropiarme de un cuento que, sin saberlo, ya era mío hace rato: un sapo quiso dejar de ser verde por cómo lo veían los demás pero aprendió una lección que, al mismo tiempo, fue la lección de mi propia niñez. Y una vez más lo supe: mi contacto con la literatura fue por medio de la escritura, esa que sentía como aquel monstruo en el bolsillo porque era difícil de convivir con ella a veces, aunque no me abandonaba nunca y hasta la mantenía en secreto como la niña con su monstruo. Las lecturas, entonces, vinieron de a poco a colmarme. A los 14 años compré solita un libro: “Escritos de amor” de Alfaguara y empecé a leer poesía. Ahí empezó la verdadera aventura. Un tiempo después comenzaba un proyecto de promoción lectora, entendiendo que mi lugar era el de ayudar a generar oportunidades para acercar la lectura a otros desde la infancia, acompañar a los jóvenes en busca de su identidad como lectores y a fomentar la necesidad de ser mediadores en los adultos.


Sebastián González
Asesor de Equipo

DSC_9894Tengo la suerte de pertenecer a una familia muy lectora, por lo que los libros formaron parte de mi vida desde muy chico. Luego de El viento entre los sauces, cada libro se convirtió en una aventura distinta, y al terminarla sólo pensaba en encontrar otra en la que sumergirme. Sigo sintiendo esto el día de hoy, cuando me maravillo con la vigencia de 1984 al no sólo sorprenderme con su calidad visionaria, sino también al hacerme entender el valor de conocer la historia del lugar donde uno vive. Por otro lado, la fantasía tiene su lugar cuando leo Las crónicas del ángel gris, libro en el que la imaginación y la realidad se entrelazan en una prosa hipnotizante, imposible de olvidar. Ojalá podamos ayudar a que más personas encuentren su pasión por la lectura, creo que nadie debería perderse esta experiencia.


Marcelo Schenone

Coordinador de Voluntarios

DSC_9919Siempre fui un apasionado de la lectura. Ya desde chico, empezando a leer libros de Julio Verne y Emilio Salgari, siempre estaba fantaseando el ser parte de esos mundos que leía. Mi carácter más introvertido hacía que muchas veces prefiriera tener un buen libro en mis manos a practicar algún deporte o asistir a algún evento. Sumado a este placer por leer, le empecé a tomar el gustito a la escritura. Me fascinaban los cuentos de Cortázar y Borges, y en general era esa la línea que seguía con la pluma. Durante la adolescencia pasé por un periodo en que leía principalmente libros de ciencia ficción. Bradbury, Asimov, Clarke fueron algunos de mis guías en este período. Finalmente, llegué al género que me marcaría de por vida y que sigue siendo mi predilecto en el presente: la novela de ficción. Autores de todo tipo han pasado por mis manos, de distintos continentes, más o menos conocidos, de épocas pasadas o contemporáneos. Creo que lo que más me gusta de la lectura es el desafío que representa iniciar un nuevo libro y sumergirse en ese universo, como si uno pudiera vivir una realidad paralela a esta.


Débora Pert
Coordinadora de Programas y Proyectos

LRM_EXPORT_20170211_021756
Empecé a leer a los 3 años (¡upa!) con la ayuda de mi papá y mi abuela maestra. Mi casa siempre estuvo llena de libros. Recuerdo mis vacaciones de verano (siendo niña) leyendo los libros de la colección Robin Hood y mientras lloraba con Mujercitas ¡comía galletitas a la hora de la siesta! Le transmití este placer a mi hermano. A medida que crecí aumentó mi curiosidad: cada vez que entraba en una librería, salía con un libro nuevo. La curiosidad me llevó a incursionar en distintos géneros. Ir a la Feria del Libro era (y sigue siendo) una fiesta. Las ganas de compartir lecturas con los demás me llevó a ser narradora de cuentos para compartirlos con chicos y adultos, en colegios, plazas, bibliotecas, geriátricos… Leer es descubrir nuevos mundos. Me apasiona tanto que por eso quiero transmitirle este entusiasmo a los demás.


Andrea Montera

Coordinadora de Donaciones, Campañas y Eventos

DSC_9961Pensar en los libros que me acompañaron me hace viajar hasta “Horneritos”, ese primer libro de la escuela. Me encantaba leer una lectura en especial que contaba como los horneros construían sus casas y entonces, después, mirar las casitas en los postes de luz y volver a la lectura para imaginar una y otra vez como los pájaros hacían su trabajo. Luego de esas pequeñas lecturas llegó un gran día. En la biblioteca de mi casa había un libro de Heidi. En ese entonces para mi era un libro enorme, casi no podía levantarlo de tanto que pesaba. Pero un día me animé y comencé a leerlo, tardé muchísimo tiempo, lloré, quise tener ovejitas, viví toda la historia de mano de Heidi. Muchos años despuès descubrì lo que más me gustó de la lectura, que fue poder compartirla. Sin saberlo ni quererlo mi amiga y yo comenzamos a leer el mismo libro: “El puente hacia el infinito “ de Richard Bach. Horas de charla y mate hablando sobre los libros y sus historias. Así fui caminando como lectora, pero si hoy me preguntas: ¿Qué libro te gusta leer? Sin dudarlo te digo: “El principito”. Para mi un libro mágico que según en qué etapa de tu vida lo leas los planetas se ven diferentes.


Stefanía Camean

Responsable de Prensa y Difusión

DSC_9913Tuve contacto con el mundo de la lectura desde chica, gracias a los libros que mi padre me llevaba de sorpresa a casa cuando llegaba del trabajo. Llegaron a mis manos libros hermosos, llenos de colores y dibujos, de esos que uno quisiera guardar para toda la vida. Con uno de esos libros aprendí la hora, Luego, después de un período algo alejado del mundo de la lectura cuando era preadolescente, volví a sumergirme en este maravilloso universo gracias a las lecturas de la escuela, particularmente con Continuidad de los parques, de Julio Cortázar, y los cuentos de Horacio Quiroga, que desplegaron en mí una admiración increíble hacia los poderes de la creatividad humana, y de estos escritores en particular. En el secundario solidifique mi amor por Julio Cortázar y las palabras de Ernesto Sábato en El Túnel, y la escritura reflexiva de La resistencia. Más adelante, inevitablemente, llegaría la poesía y su belleza. Hasta el día de hoy vuelvo a leer cuentos que me cautivan con la misma intensidad que cuando este mundo me abrió sus puertas por primera vez. La lectura contiene algo infinito, disfrazado de palabras, y resulta una gran motivación aportar algo para que otras personas tengan acceso y sientan lo mismo al leer.


Mabel Gómez

Responsable de Comunicación Institucional

DSC_9805Los regalos de niña que más recuerdo son libros, me encantaba ojearlos y leerlos una y otra vez. Así conocí al “Payaso y al mapache” que me enseñaron sobre alimentos y seguridad; los libros de “Elige tu propia aventura” que me fascinaron por poder interactuar con el libro, ya que dependiendo de mis decisiones cambiaría el desarrollo de la historia; y como olvidar la colección de Billiken que me regalaron y aún conservo, los libros de Louisa M Alcott y Jane Austen fueron sin dudar mis favoritos. Como me gustaba leerlos… tan solo de pensar en esos momentos, me sacan una sonrisa. Hoy encuentro en la lectura un momento para mi, para relajarme, para entretenerme, para distraerme, es un momento de disfrute en el logro abstraerme del día a día y vivir la historia que me plantea el personaje por un momento.