Diego Valentino – Voluntarios protagonistas

IMG_20170603_220312 (1)Los voluntarios toman la palabra y nos cuentan quiénes son, cómo piensan y cómo es su relación con la tarea de mediadores dentro de LUL. Diego, 23 años, vive en Acassuso, dicta clases de Física y Matemática, le apasiona tocar la batería y de vez en cuando construye cajones peruanos. Se inclina hacia el arte, en particular hacia la música y la ilustración. Disfruta dibujar, escalar, hacer yoga, remar y tomar unos amargos en el río. Es lector y escribe bocetos de historias o tramas para juegos de rol como Dungeons & Dragons. Compartir la palabra para él es una manera de disfrutar el momento, aprender, generar vínculos y fomentar la creatividad.

¿Por qué es importante para vos ser voluntario?
Porque me permite conectar con personas de diferentes ámbitos, compartir momentos, historias y experiencias. Siento que puedo generar un momento de apertura y disfrute con la gente que me rodea y eso es algo que me llena.

¿Qué importancia tiene el compromiso con tareas de mediación lectora?
Hoy en día la inmediatez nos lleva por delante y si bien estamos cada vez más tecnológicamente conectados, se ha perdido en cierta medida el diálogo. Brindar un espacio que fomenta la lectura, la oralidad y la expresividad me parece algo sumamente positivo y trascendente para combatir esta tendencia.

Si pudieras registrar en una foto un momento o escena de lectura, ¿cuál sería esa imagen?
Una noche lluviosa, un sillón cómodo y al calor del fuego sería mi escena de lectura predilecta. Otra sería en una hamaca paraguaya, escuchando el ruido de las olas y acariciando la arena con los dedos de los pies.

¿Tus lecturas favoritas? ¿Alguna te dejó sin palabras?
La trilogía Fundación de Isaac Asimov, La música de Erich Zann de Lovecraft, Farenheit 415 de Ray Bradbury, ¿Sueñan los androides con ovejas electricas? de Philip K. Dick y El Hobbit de Tolkien son algunas de las obras que más me gustaron. Un libro que tiene un gran impacto en mi vida es Los Cuatro Acuerdos de Miguel Ruiz pero el libro que me dejó sin palabras es 1984 de George Orwell: me cautivó de principio a fin y me dejó pensando sobre los valores y creencias de nuestra sociedad.

¿Por qué leer? 
Leer para viajar a lugares y situaciones extraordinarias, para dejar volar la imaginación y sumergirse en una aventura, para aprender y conocer culturas lejanas, para reflexionar y construirme.

¿Qué frase te define?
“Si hay música en tu alma, se escuchará en todo el universo”.